Las pirámides de Giza son un gran enchufe

Recientemente estuve en Egipto realizando una árdua tarea de investigación en uno de sus templos, y no pude menos que viajar de nuevo a El Cairo y admirar esa obra, humana o no, de las pirámides de Giza.
Pensando en el motivo por el que se construyeron semejantes moles, me di cuenta de que no sólo es una base espacial extraterrestre... Las pirámides en si son el enchufe en el que aterriza la nave nodriza. Es un enchufe único, al que solo los creadores pueden conectarse. Algo similar a cuando vas a un pais y no puedes enchufar la máquina de afeitar porque alguien decidió que allí los enchufes son diferentes. De esa forma se aseguraban de que otra civilización no podía aprovecharse de los recursos de conectarse a Egipto.
¿Y que conseguían tras enchufarse a las pirámides? Pues habrá que especular...
Las pirámides son macizas para soportar el peso de la nave, pero tienen túneles que servirían para cargar provisiones, subir a bordo a abducidos o descargar los w.c. químicos.
La punta de las pirámides históricamente se supone que estaban bañadas en oro. Es lógico, todos sabemos que los mejores conectores están bañados en oro, y que gracias a su conductividad podían recargar sus baterías (en esos tiempos no habían gasolineras ni guías Campsa).
Se supone que la conexión tambien les daba acceso a otros servicios: Internet con banda ancha, televisión a la carta... Para retransmitir se usaba la esfinge que hemos podido comprobar que emite radiofrecuencias en la banda de las microondas cuando se le estimulan eléctricamente los testículos.
Vamos, que en definitiva, la Tierra es un Cibercafé.